Siempre tuve una relación difícil con mi madre. Nos amábamos, pero vivimos desencontradas durante muchos años.
Un día subí a un escenario con dos amigas. Habíamos formado EUREKA, un grupo de música para niños. Estaba tan nerviosa que me temblaba la cabeza! Cantamos feíto...con miedo...como pidiendo permiso (o perdón, no sé) y mi mamá estaba ahí, en primera fila, emocionada y orgullosa escuchándome cantar "Trillares". Poco después falleció, y esta canción marcó mi vida para siempre.
Esta puerta se abre hoy para recibir a todas las músicas que por distintas razones llegan a mis oídos y vienen para quedarse; porque me movilizan, porque me duelen, porque me tranquilizan, porque me asombran, porque me enternecen, porque me energizan, porque me recuerdan algo, porque las disfruto, porque las amo.
Sin etiquetas, sin prejuicios ni condicionamientos.
Bienvenida sea la música, y bienvenidos quienes quieran entrar a compartir mi universo sonoro.
Vero
No hay comentarios:
Publicar un comentario